Se acaban las vacaciones para la mayoría, y es hora de enfrentarse a la vuelta al trabajo: a la rutina, los madrugones, atascos, la oficina… y todo lo que supone el final del verano y de las vacaciones.
Muchos de nosotros sentimos fatiga, irritabilidad, ansiedad, desgano y hasta insomnio cuando debemos regresar a las obligaciones tras un período de vacaciones. Es lo que se conoce como “Síndrome” postvacacional.
Y es que según los médicos, regresar al trabajo puede producir desequilibrios físicos y psíquicos que pueden alargarse entre 10 y 15 días. No obstante, según un reciente estudio, este año el regreso no será tan difícil y se afrontará de otra manera, puesto que el 80% de los trabajadores se siente afortunado por tener empleo en tiempos de crisis.
Pese a que los especialistas aconsejan adaptarse unos cinco días antes a la rutina diaria, probablemente sea ya demasiado tarde para tenerlo en cuenta… No obstante, hay una serie de recomendaciones para hacer que el fin de las vacaciones sea más llevadero:
- La actitud es fundamental, hay que ver el lado positivo a las cosas: pensar en el reencuentro con amistades y compañeros, en retomar la actividad física y de las pequeñas cosas que nos relajan.
- Incorporarse en la rutina de forma gradual, en la medida de lo posible.No ponerse presión desde el inicio, sino que hay que ser conscientes que el rendimiento irá aumentando gradualmente. De hecho, los especialistas aseguran que una vez incorporados hay que darse un par de semanas de margen para ir cogiendo el 100% de rendimiento en nuestra actividad laboral.
- No hay que olvidarse del descanso, por lo que hay que evitar reducir drásticamente las horas de sueño al retomar nuestras obligaciones; lo ideal será no dormir menos de 7 horas cada día.
- Cuidar la alimentación: no desorganizarse, no saltarse comidas e intentar no cambiar rotundamente nuestros hábitos alimentarios. Es recomendable no abusar de la comida rápida y evitar los estimulantes como el café, chocolate y alcohol.
- Ejercicio físico para liberar el estrés del cambio.
Con una actitud positiva y un buen estilo de vida, todo se supera más fácil…
¿Y vosotros? ¿Habéis vuelto ya de vacaciones y os habéis reincorporado a vuestra rutina laboral? ¿Os ha afectado alguna vez este famosos síndrome? ¿Alguna experiencia y/o consejo?